lunes, 4 de junio de 2012

Comercializan vacunas "a la carta" para peces de acuicultura


Una empresa malagueña comercializa vacunas "a la carta" para prevenir y controlar enfermedades en especies acuícolas de cultivo, lo que supone una alternativa frente a las vacunaciones genéricas y otros métodos con menor eficacia y que no combaten el microorganismo concreto que causa la enfermedad.La novedad de la actividad de la empresa Probio Acuicultura, la primera en España en obtener la autorización para elaborar autovacunas, llevó a sus socias a promover un cambio en la legislación, según ha informado hoy en un comunicado la Fundación Andaluza Descubre para la divulgación de la innovación y el conocimiento.Las prácticas tradicionales para contrarrestar las patologías en el sector acuícola consisten en administrar vacunas genéricas o antibióticos, métodos que aportan una solución general que puede tener reacciones secundarias en el pez o reducir la efectividad de futuras vacunas."Un mismo patógeno puede afectar de forma distinta al mismo pez si vive en el Mediterráneo o en el Atlántico", según ha explicado una de las socias de la empresa, Marta González.Las biólogas de Probio analizan los ejemplares que van a vacunar, aislan las bacterias precisas que les están afectando y diseñan una vacuna específica para inocular en esa granja.Las principales enfermedades a las que se enfrentan están provocadas por bacterias que causan, entre otras, úlceras o hemorragias en los peces y, por tanto, reducen sus posibilidades de comercialización.Para evitarlas, aplican tratamientos combinados que incluyen vacunas, aditivos nutricionales y bacterias probióticas, todo ello para prevenir "sin añadir antibióticos", que crean resistencia en los peces y dejan "trazas susceptibles de pasar a la dieta humana", según la investigadora.Además de los productos, la empresa personaliza el formato en el que los peces reciben el tratamiento, que puede añadirse al pienso o ser encapsulado para que los peces ingieran la concentración específica, ha aclarado.Existen dos formas para vacunar al pez, una que se aplica en especies de mayor tamaño y se asemeja al procedimiento en humanos, ya que se usa una jeringa para inocular la vacuna individualmente, y otra dirigida a los más pequeños.En este caso se opta por los baños, en los que se reduce la cantidad de agua en el tanque y se vierte la vacuna a una determinada concentración para que los peces la ingieran.Sin embargo, esta práctica resulta costosa en algunas explotaciones porque la disolución en agua requiere mucha cantidad de vacuna, motivo por el que las expertas están desarrollando técnicas que consisten en insertar la vacuna en una cápsula, de forma que los peces la ingieren de manera individual.La empresa Probio es una firma surgida de la Universidad de Málaga, perteneciente a Andalucía Bioregión, que iniciaron las biólogas Olga Espinosa y Marta González, y cuenta con departamentos de consultoría, formación, producción e I+Dhttp://www.iberonat.com