La Asociación de Familiares para la Integración del Enfermo Mental (AFIEM) ha dejado de atender a sus pacientes debido a los impagos del Consell. Un total de 100 enfermos se quedaron sin servicio en el día de ayer, a los que hay que añadir los 50 que corrieron la misma suerte a principios del mes pasado por idénticos motivos. La deuda de 300.000 euros que mantiene el gobierno autonómico con la entidad ha propiciado que sus 17 trabajadores acumulen ya más de cuatro meses sin cobrar, y que se haya decidido adoptar esta medida de común acuerdo con los familiares de los pacientes.
AFIEM se encarga de la atención a los enfermos mentales de Alcoy y comarca a través de dos vertientes: el Servicio para la Prevención de las Recaídas (SEPREM) y el Centro de Rehabilitación e Integración Social (CRIS). Sin embargo, las consellerias de Bienestar Social y Sanidad han dejado de pagar las subvenciones para el funcionamiento de estos servicios, hasta acumular una deuda superior a los 300.000 euros.
La precaria situación en la que se encuentra la entidad a causa de los impagos ya propició a principios del mes pasado que dejara de atender a 50 de los 150 pacientes a los que venía prestando servicio. Además, trabajadores, enfermos y familiares decidieron en esas mismas fechas iniciar un ciclo de paros diarios, para reivindicar el pago de la deuda.
Sin embargo, la situación, lejos de mejorar, se ha venido manteniendo inalterable, por lo que ayer, de común acuerdo con la plantilla y los familiares, AFIEM suspendía la atención rehabilitadora que ha venido prestando desde 1993 y, consecuentemente, dejaba de atender a los 100 pacientes que le restaban.
No obstante, los 17 trabajadores, que ya acumulan más de cuatro meses sin cobrar, seguirán acudiendo a sus centros de trabajo, en una muestra de su voluntad por seguir atendiendo a los pacientes en el futuro.
El único servicio que se continúa prestando es el de las viviendas tuteladas, para evitar que los siete enfermos que las usan se queden en la calle.
El presidente de AFIEM, José Luis Lefler, manifestaba a través de un comunicado que "el único responsable de esta situación es el gobierno valenciano, por los impagos injustificados que no permiten mantener la calidad mínima necesaria hacia las personas que atendemos en nuestros centros.
Lefler se quejaba de la falta de respuesta de los responsables directos. "Después de meses de denuncia y haber recabado el apoyo de los ciudadanos para que esta situación no se prolongase, no hemos recibido solución alguna por parte de todas las administraciones que tienen la responsabilidad de hacer cumplir el derecho de las personas a tener una rehabilitación", aseveró.
En este sentido, reiteraba el apoyo de todos "para que los enfermos mentales de nuestro Departamento de Salud tengan la misma cobertura que otros ciudadanos de la Comunidad".
Discriminación entre asociaciones
La trabajadora social de AFIEM, Judith Barberá, denunciaba ayer, además, que el Consell está sometiendo a una clara discriminación a determinadas asociaciones que se encargan de atender a los enfermos mentales en los distintos departamentos de la Comunidad. Según sus palabras, "mientras nosotros no hemos cobrado nada, hay otras entidades que lo han cobrado todo o al menos una parte. Por ello reclamamos que el dinero se reparta de forma equitativa".
Por su parte, Pascual Arnau, coordinador de la entidad, subrayaba que aparte de los impagos actuales, "lo que más nos preocupa es el futuro. Está a punto de empezar el nuevo año y no sabemos qué debemos hacer. ¿Cómo nos vamos a endeudar para seguir prestando el servicio si todavía no hemos cobrado lo de este ejercicio?", se preguntaba.
Arnau, asimismo, alertaba de las consecuencias negativas que esta situación tendrá para los enfermos. Según sus palabras, "se trata de personas que gracias a la asistencia y la rehabilitación van mejorando poco a poco. Como en cualquier tratamiento médico, si lo cortas a la mitad es evidente que se puede producir un retroceso. Hay, por tanto, una situación de riesgo".