martes, 29 de mayo de 2012

Bioterra, la inteligencia natural

Bioterra, hace nueve años, fue la apuesta propia de Ficoba por una rama que hoy se ha convertido en un fuerte tronco, haciendo valer el mismo símil que el nuevo gerente del ferial, Ander Sarratea, empleó en la presentación de ayer.
Es una feria especial. No sólo porque muestra su solidez año tras año, mejorando cifras, creciendo. No sólo porque, como decía también ayer el alcalde José Antonio Santano, «es un referente, una de las citas más importantes del sector en España». No sólo su capacidad divulgativa, su promoción de nuestros propios productores ecológicos. No sólo es consumo responsable, desarrollo sostenible, respeto por el medioambiente... palabras que, tristemente, van quedando cada vez más vacías de significado por el uso abusivo y populista que de ellas se hace.
Bioterra es un espacio para la reflexión real en la línea de la que todos hablan pero nadie, casi nadie, sigue en realidad. Pensar, que nadie se sorprenda ahora, suele dar resultados. Por ejemplo. Nueve años de continuo crecimiento, el surgimiento de los espacios Naturall (terapias alternativas) y Geobat (bioconstrucción y energías renovables), la incorporación (este año por segunda vez) del Congreso Vasco de Naturopatía y un programa de actividades cada vez más extenso, han llevado a Bioterra a alcanzar, prácticamente, el límite de espacio que puede ofrecer Ficoba. En la manera de actuar de la sociedad occidental, Bioterra estaría trabajando ya en un gran proyecto de ingeniería que permitiera aprovechar el espacio expositivo exterior y el parking de superficie: una gran carpa de quita y pon con techo retráctil...
Pero no es ése el camino de esta feria. «Queremos dejar de hablar de crecimiento», decía ayer, causando cierta sorpresa, la responsable de la feria, Mónica Alday. «Aún hay algo de margen, pero vamos hacia una mejora de la calidad y la variedad en la oferta. Ése tiene que ser nuestro objetivo». Es la nueva filosofía que promueven quienes participan en Bioterra, contrapuesta a la del «más y más y más».
Inteligencia natural
El programa de actividades que completa la oferta expositiva de 125 entidades en 117 stands refleja la defensa de otra forma de hacer. La UPV, por ejemplo, presenta en varias charlas y ponencias el proyecto Ekihouse, una propuesta de casa solar basada en una arquitectura que mejore la calidad de vida, que sea «accesible y ergonómica, ecoeficiente e inteligente».
Otro ejemplo. Kutxa Ekogunea estará en la feria, presentará su propuesta de ekoparkea, abriendo la opción a los asistentes a opinar, criticar y sugerir. Además, su director, Mikel Insausti, que ayer acudía también a presentar esta nueva edición de Bioterra, ofrecerá una conferencia sobre la «economía verde» en Gipuzkoa. Esta forma de pensar, esta forma de desarrollar, de producir; esta forma de vivir es lo que el propio Insausti definía ayer como «inteligencia natural, que es lo que esta sociedad necesita» y que él veía perfectamente reflejado en el cartel con el que Bioterra se presenta este año. La sociedad reclama a empresas e instituciones un cambio de paradigma, pero nadie está exento de mover ficha. Para el director foral de Agricultura, Koldo Lizarralde, «visitar Bioterra es un ejercicio de responsabilidad».
www.iberonat.com