lunes, 4 de junio de 2012

AquaBounty todavía confía en la aprobación de su salmón transgénico


AquaBounty Technologies, Inc sufrió una pérdida neta de USD 2,7 millones en 2011, en comparación con una pérdida neta de USD 5,3 millones que informó en 2010. En este contexto, la empresa puso en marcha un plan de reorganización para reducir en un 30% sus costos operativos y contar con fondos suficientes hasta principios de 2013.
Con respecto a su salmón transgénico AquAdvantage® Salmon (AAS), el Senado de Estados Unidos rechazó el pasado 24 de mayo una enmienda que demandaba más estudios sobre los impactos económicos y ambientales del AAS por parte de la Administración Nacional Oceánica y Atmosférica (NOAA), como requisito necesario para obtener la aprobación de la Administración Federal de Alimentos y Medicamentos (FDA). La enmienda, presentada por la senadora Lisa Murkowski (republicana por Alaska) el 17 de mayo, recibió sólo 46 de los 60 votos necesarios para su adopción.
La compañía opina que el rechazo de esta modificación demuestra el respaldo del Senado a la FDA y la comprensión de que el Congreso no debería interferir en el proceso de aprobación de solicitudes de la agencia federal.
 
“El año 2011 fue frustrante, a la espera que algún indicio del progreso de nuestra solicitud ante la FDA, mientras continuamos con el trabajo de investigación y desarrollo y la preparación para la etapa de comercialización”, dijo Ron Stotish, CEO de AquaBounty.

“Ahora aguardamos la publicación de la Evaluación Ambiental de la FDA, que el comisario de la FDA indicó se producirá en breve. Tras la publicación de la Evaluación Ambiental, esperamos recibir la aprobación final para nuestra Solicitud de Droga Animal Nueva dentro de los próximos meses”, agregó.
A pesar de que el proceso del AAS demoró mucho más de lo esperado, la empresa confía en que la FDA aprobará el pez genéticamente modificado (GM) para consumo humano en los próximos meses.
La demora en recibir la aprobación para producir y vender huevos de AAS tuvo un impacto muy fuerte en la posición financiera de AquaBounty. La compañía terminó 2011 con USD 1,6 millones en efectivo y necesitó recaudar más recursos y recortar los costos operativos.
AquaBounty tiene varios opositores en lo que se refiere al AAS. En febrero, tres grupos de consumidores estadounidenses presentaron una petición formal ante la FDA en la que le pidieron que clasifique y evalúe al salmón y todos sus componentes como un aditivo alimentario.
La petición legal de Food & Water Watch, la Unión de Consumidores y el Centro para los Alimentos argumenta que el proceso vigente de revisión de la FDA, que trata al salmón GM sólo como un medicamento animal nuevo, no es adecuado para proteger la salud pública. Además, señala que la FDA debe, por ley, evaluar el salmón transgénico bajo un proceso más riguroso como el de cualquier aditivo alimentario nuevo. A los grupos les preocupa que el salmón GM pueda contener niveles altos de IGF-1 (una hormona que ayuda a acelerar el desarrollo del pescado genéticamente modificado y a la que se asocia con el desarrollo de diversos tipos de cáncer), que puedan llegar a ser consumidos y perjudicar la salud de los humanos.
Los senadores Mark Begich (demócrata por Arkansas) y Murkowski presentaron el año pasado dos enmiendas para la ley de asignación agrícola que evitarían el ingreso del salmón GM en el comercio interestatal y evitarían que la FDA invierta recursos federales en la aprobación del salmón. Esto implicaría, en esencia, una prohibición del pescado en cuestión.

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