miércoles, 20 de junio de 2012

La lucha, contra el mejillón cebra puede llegar a costar cien millones


La Confederación Hidrográfica del Ebro (CHE) alerta de que el coste de la lucha para evitar la propagación del mejillón cebra en Aragón puede llegar a costar hasta cien millones de euros con el horizonte del año 2025.
Así se ha puesto de manifiesto durante la visita al embalse de Calanda del presidente de este organismo, Xavier de Pedro, que ha pedido extremar la precaución para evitar la propagación de esta especie invasora a otros embalses y ríos en los que no está presente y que provoca importantes afecciones.
"Es muy importante que la población sea consciente de lo que debe hacer para colaborar en evitar la expansión de esta especie" que provoca importantes daños medioambientales en los ecosistemas en los que está presente y también económicos, provocando afecciones a las infraestructuras de riego, según ha explicado De Pedro a Efe.
Según el último informe de impacto económico del mejillón cebra que maneja la CHE, desde que apareció la plaga en la Cuenca del Ebro, se han invertido más de 11,6 millones de euros en prevención, investigación y control, tanto por parte de las administraciones, como de los particulares afectados.
Se considera que el coste acumulado en acciones relacionadas con el control y lucha contra el mejillón cebra podría ascender, desde su detección en 2001 hasta el 2025, a los 105 millones de euros.
El presidente de la CHE ha visitado hoy los muestreos de seguimiento de larvas de mejillón cebra, que está realizando este organismo dentro de las campañas programadas anualmente entre primavera y otoño para controlar la población.
De Pedro ha destacado que se trata de una especie invasora que se propaga muy fácilmente y que hasta el momento "no existen métodos científicos efectivos para su eliminación por lo que hay que trabajar en la prevención".
Especialmente, asegura, en la desinfección de las embarcaciones que han navegado por zonas contaminadas antes de entrar en zonas limpias para evitar así su propagación, así como de aparatos de pesca o de riego.
Con este objetivo, existen 28 estaciones de desinfección en funcionamiento en la Cuenca, y en los embalses contaminados que no cuentan con estación está prohibida temporalmente la navegación.
Con estas medidas se ha podido controlar en parte las posibilidades de contagio, según la Confederación.
Además, en embalses como el de Calanda se realizan limpiezas manuales de las tomas de riego para retirar las colonias ancladas en las tuberías.
A ello se suman labores de divulgación y asesoramiento a usuarios, pruebas con técnicas como las biobalas o impulso a grupos de estudio, líneas de control que el presidente ha apostado por reforzar en la medida en que lo permitan "las posibilidades presupuestarias".
Actualmente, los embalses con presencia de adultos de mejillón cebra son Mequinenza, Ribarroja, Flix, Sobrón, Calanda, Caspe II o Civán y Urrúnaga, aunque en campañas anteriores se ha detectado la presencia de larvas en otros como Talarn, Rialb, San Lorenzo de Mongay, Lanuza, Búbal, Sabiñánigo, Ullívarri, La Tranquera y Utxesa.
La Estanca de Alcañiz se califica como embalse en zona de riesgo, por encontrarse aguas abajo de los embalses afectados de Calanda y Civán.

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