lunes, 4 de junio de 2012

Un estudio de la UMH revela que la manipulación del receptor cannabinoide CB2 sería útil para tratar la dependencia a la cocaína


Un estudio de investigadores del Instituto de Neurociencias, centro mixto de la Universidad Miguel Hernández (UMH) de Elche y el Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC), sugiere que la manipulación farmacológica del receptor cannabinoide CB2 podría utilizarse en el tratamiento de la dependencia a la cocaína. En esta investigación, que se ha publicado en la revista “Neuropsychopharmacology”, ha colaborado un grupo de la Universidad Pompeu Fabra de Barcelona y otro de la Unidad de Neuropsicofarmacología del Complejo Hospitalario Universitario de Albacete.
Este trabajo demuestra que la sobreexpresión del receptor cannabinoide CB2 reduce la sensibilización motora y la autoadministración de cocaína en ratones. Estos resultados sugieren que la manipulación farmacológica de los receptores cannabinoides CB2 podría tener interés terapéutico para regular los procesos relacionados con la adicción a la cocaína.
Este estudio, además, confirma la presencia del receptor cannabinoide CB2 en neuronas y en la astroglía del cerebro de ratón en condiciones normales. El hecho de encontrar niveles aumentados de expresión génica de CB2 en condiciones patológicas hizo pensar a los investigadores en el receptor como un indicador de neuroprotección o neurodegeneración. Para estudiar la función de este receptor en el cerebro, el grupo de investigación de la UMH, liderado por el profesor Jorge Manzanares Robles, creó un ratón transgénico que sobreexpresa el receptor CB2 de ratón. Los primeros estudios pusieron de manifiesto que cuando estos ratones se exponen a diferentes modelos animales de ansiedad y depresión, la conducta y los marcadores cerebrales del estrés crónico presentan una respuesta mucho menos agresiva que en ratones no manipulados genéticamente. Por este motivo, se pensó que el aumento de la expresión del receptor CB2 tiene efecto “protector”. La presencia de este receptor en zonas cerebrales relacionadas con el refuerzo y la motivación por las drogas sugirió la posibilidad de que la sobreexpresión del receptor CB2 pudiera “proteger” o reducir significativamente los efectos de algunas drogas como la cocaína.
Los resultados de este estudio demuestran que la sobreexpresión del receptor CB2 en los ratones transgénicos disminuye la respuesta motora aguda y la sensibilización motora, fenómeno esta último que aparece tras la exposición repetida a drogas psicoestimulantes como la cocaína y que se caracteriza por el incremento de su efecto activador motor. Los ratones transgénicos y sus controles se trataron con cocaína durante 20 días y se observó un aumento en su actividad motora con respecto al primer día de administración. Este incremento de la actividad motora resultó ser significativamente menor en los ratones transgénicos, incluso tras una nueva dosis después de 6 días de abstinencia. Estos resultados demuestran que la sobreexpresión del receptor CB2 disminuye la sensibilización motora inducida por cocaína.
Para estudiar cómo influye el receptor cannabinoide CB2 en el refuerzo y la motivación por el consumo de cocaína, los ratones transgénicos y sus controles se sometieron a pruebas de autoadministración de cocaína. Se utilizaron cajas operantes de autoadministración, en las que el ratón al accionar una palanca recibe una dosis intravenosa de cocaína, pudiendo medir así el número de veces que los ratones se autoadministran la cocaína y valorar el esfuerzo que tienen que realizar para conseguir la dosificación que necesitan. El ratón CB2xP se autoadministra menos cocaína en todas y cada una de las sesiones, es decir, para estos ratones que sobreexpresan el receptor CB2 las propiedades reforzantes de la cocaína son menores, lo que significa que no están dispuestos a esforzarse para autoadministrarse cocaína.

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