jueves, 7 de junio de 2012

Las TC infantiles alcanzarían triplicar el peligro de cáncer cerebral


Exponer a un niño a la radiación nuclear de dos o tres tomografías computarizadas (TC) de la cabeza puede triplicar su peligro de perfeccionar cáncer cerebral a lo largo de su vida, según habló un estudio de 20 años de resistencia divulgado el jueves.
La investigación así mismo explicó que un niño expuesto a la radiación acumulada de entre cinco y 10 TC es tres veces más propenso a perfeccionar leucemia que uno que no haya sido expuesto.
Aunque el peligro absoluto de perfeccionar cáncer en seguida de una TC sin embargo es pequeñísimo, los investigadores chismeearon que las dosis de radiación debieran ser mantenidas al mínimo factible y utilizar otra opción cuando se pueda.
“Es bien sabido que la radiación puede causar cáncer, aunque existe un debate científico sobre si las dosis de radiación relativamente bajas, como eselas conseguidas de TC, agigantan los peligros de cáncer y, si es así, de qué magnitud son esos peligros”, habló la investigadora Amy Berrington de González.
“El nuestro es el primer estudio que promete pruebas directas de una conexión (…) y así mismo pudimos cuantificar ese peligro”, agregó la especialista del Instituto Nacional del Cáncer, que forma parte de los Institutos Nacionales de Salud de Estados Unidos, que trabajó en el estudio con colegas de Gran Bretaña y Canadá.
La TC es una técnica de diagnóstico que suele utilizarse en los niños con factibles lesiones en el cabeza.
El peligro de perfeccionar cáncer proviene de la radiación ionizante utilizada en las TC. El peligro es mayor en los niños, que son más sensibles a la radiación que los adultos.
Una opción a la TC es el ultrasonido, que no abarca radiación, aunque es poco preciso.
En el estudio actual, divulgado en la revista médica The Lancet, investigadores estudiaron alrededor de a 180.000 pacientes que se habían sometido a TC entre 1985 y 2002 en un hospital británico.
El cuadro extrajo la cantidad y estilos de TC de los índices y estimó la dosis de radiación absorbida por el intelecto y la médula espinal. Esos apuntes se cruzaron con los casos de cáncer y muertes del Registro Nacional del Servicio de Salud del Reino Unido entre 1985 y 2008.
Un total de 74 de 178.604 pacientes fueron diagnosticados con leucemia y 135 de 176.587 fueron diagnosticados con cáncer cerebral.
Por su parte, David Spiegelhalter, especialista en comprensión del peligro de la Cambridge University que no participó sin desvíos de la investigación, habló que los resultados deben ser sitios en contexto.
“Este estudio alude que hay cerca de 1 en 10.000 eventualidades de que una persona joven desarrolle leucemia por una TC en los siguientes 10 años”, puntualizó en un opinario. “Esto es trasendente, aunque una TC puede ser sin embargo más trasendente por la evaluación que debe ejecutarse”, agregó Spiegelhalter.

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